jueves, 28 de octubre de 2010

jueves, 21 de octubre de 2010


[... Emanando una sonrisa interminable,
acaricia mi dulce espalda...]

Camine hacia la casa de Carlos que vivía a dos casas de la antigua casa de mis padres.
Carlos tenia un túnel dentro de si mismo.
Perdón, quise decir dentro de su casa, era un túnel que habían hecho nuestros padres.
Cuando vi a Carlos se me cayeron las lagrimas, les juro.
Estaba tan esbelto, tan caballeroso, era todo un "Señor Carlos".
Me vi en obligación de contarle que Alma había fallecido, que habíamos ido a hacer cumbre al sur y que ella nunca había mencionado que tenia problemas del corazón y que cuando llegamos arriba ella murió de un paro cardíaco.
No saben como se puso Carlos, nos lloramos la vida.
Así pasaron como cinco meses y nadie sabia nada de el, así que lo fui a buscar, su casa ,que era a dos casas de la casa de mis padres, y no lo encontré, pero se me dio por bajar al túnel, y ahí estaba Carlitos.
Había dibujado todas las paredes con trazos desgarradores y yo me di media vuelta y le susurre:

-Chau Carlitos, yo acá no me quedo.-

y me fui, pero el a los dos segundos se paró y dijo:

-Pará Juana, esperame que voy con vos.-

Y así nos fuimos nomas, silbando bajito un tango bonito.


[...emanando una sonrisa interminable,
acaricia mi dulce espalda...]