"...Del otro lado de la reja esta la realidad,
de este lado también está,
la realidad; La única irreal es la reja
la libertad es real..."
Paco Urondo
Las mesas viejas que sostenían narices frías hoy están cubiertas de pintura marrón,
y el pasto ya no es pasto,
es cemento. Y los chicos son detenidos por una reja verde,
por un candado,
por una persona armada y por un ojo que los observa.
Los niños trepan una estructura de madera: ellos están encerrados en un cuadrado,
rejas medianas.
¿Cómo puede crecer la vida encerrada?
Porqué vale mas un pedazo de cemento que la suavidad del pasto,
que la humedad del pasto...
¿Cómo pueden ver a sus nietos crecer tras esas rejas verdes?
qué perro,
qué niño,
qué flor,
qué amor puede crecer tras las rejas verdes.
Cómo trasciende mi poesía encerrada...
Cuál es el consuelo que puedo darle a los piesitos del niño que veo corriendo sobre el cemento caliente.
¿Cuántos sueños se escapan con cada balanceo de una hamaca?
Los arboles le huyen a las rejas
quieren ser pájaros
crecen mas allá del cielo.
Yo aquí abajo decido cerrar mis ojos. No hay nada admirable en rejas privadas.
Prefiero las manos de trabajo,
prefiero la hormiga que pasa a mi lado a la velocidad del miedo a morir,
Prefiero el rock en mis oídos
y los pibes sonriendole al encierro