viernes, 24 de septiembre de 2010


Escaleras, hay que subir paso por paso.
Originalmente la mente espera respuestas inmediatas.
No olvides escuchar la realidad de la tierra, ella hace emerger su ser para consuelo de tus tristezas.
Hace tiempo que he descubierto a tu gente contaminando la mente de los niños, como si se pudiera manipular la muerte ajena.
En cadena se libera la sutil gentileza que con lleva a la apertura astral de los silencios.
Horadando esta desgracia y pena usual veo que vas muriendo y muriendo y muriendo.
L
e
n
t
a
m
e
n
t
e

martes, 14 de septiembre de 2010


Los ojos rotos, los sueños rotos, el caminar cansado, la puerta que jadea y el tren que no llega.
Caen unas monedas de mi bolsillo y no me interesa levantarlas.
Se acerca una joven de grandes ojos grises y de extenso cabello pelirrojo y las levanta.
¿Que?, no, no las quiero, si escuchaste bien, ¡No las quiero!.
Le grito y la joven sale corriendo en búsqueda de consuelo para su angustia.
Me golpean, siempre la policía fascista de ituzaingo te golpea.
Camino a casa porque no tengo las monedas para el colectivo, las monedas no me interesan, tu risa no me interesa, tus movimientos no me interesan.
Llego a casa. Otra vez dracula chupando sangre sobre mi sillón, otra vez el sillón rojo de sangre, mas allá... la cocina destruida por el chimpancé, el lobo que siempre intenta comerme, tu foto que intenta suicidarme y...
Suena el teléfono, no sos vos, así que cuelgo.
Me saco mis botas, mis medias, mi pantalón, el sobretodo, la camisa, la remera, me acuesto.
Cierro los ojos y un humo que se adentra en mi cerebro lo hace colapsar y...

-Marcos, ¡Marcos!, buen día, levántate que se te hace tarde.
-Ahí voy, vida.

Si, ahí estas vos.
Gracias.


domingo, 5 de septiembre de 2010


Sale doce menos diez de su casa. Va al mercado. Cruza la calle justo cuando el semáforo esta en verde.
Tiene mucho enojo dentro de su ser e insultando a los automovilistas que quieren pasar, el se descarga.
Vuelve caminando a paso lento porque la bolsa de las compras cada día le resulta mas pesada,

[...al igual que los años que lleva con el...]

camina lento porque su bastón esta viejo, camina lento porque sus zapatos tienen la suela gastada pero el se rehúsa a cambiarlos

[...Ha tenido muchas peleas con Alicia, su mujer, por el "tema" zapatos...]

y camina lento porque le gusta contemplar su antiguo y bello barrio.
Entre caminares lentos, bolsas de comida y pequeños detalles, Eduardo se cansa, pues sus piernas no están del todo sanas, y el frió le congela la cervical.
Eduardo cuando se cansa frena unos minutos y se sienta a descansar en alguna parte del cordón de la vereda, respira y sigue su camino.
Volver a levantarse es todo un desafío, de hecho es "el" desafío de cada día.
Una vez que logra ese cometido emprende nuevamente camino.
Llega a su casa. Deja las bolsas. Besa a Alicia y ella hace el almuerzo.
Se sientan en la mesa a comer. Se miran

Y

ya

están

bien