
Casi todos
casi nadie
ni siquiera...
La velada magica. El ardor de mi piel. La distancia hoy la comprendo.
Mis brazos tratan de colarse por entre los pequeños huecos de luz que alumbran el fondo de este mar que me cubre.
Tus ojos se me hacen demasiado ajenos y dentro de mi retumban millones de verdades.
Es tan invisible la luz que solo puedo persivirla, es estar ciega.
Una mosca me zumba, ¿Estaré muerta?. ¿Me estaré descomponiendo?
Se me ha nublado la vista. No se si tengo que seguir la luz que veo. Alejarme.
Tambien se me dio por pensar que uno deberia poder aprender del dolor, es la razon por la cual se nos presenta, en definitiva.
Pero todavia no entiendo que puedo sacar de todo esto.
La piel de gallina. El estomago que se desarma. Otra niña engatusada, desarmada, engañada, lastimada.
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