miércoles, 7 de marzo de 2012

Viajes soñados

Tengo un hermano alto y de voz gruesa
que viste como quiere
que camina como quiere
que piensa lo que quiere
que se desliza suavemente hacia mi para abrazarme (siempre) como si fuera la ultima vez,
que me deja la impresion de que siempre lo tengo a mi lado porque me acaricia suavemente
como si yo realmente fuera algo sagrado para el.
Tengo un hermano que viajo por donde no te podrias imaginar, dibujando con un crayon de amor todo a su paso, dibujando y cantando.
Tengo un hermano que me acompaña siempre que estoy triste y quiero sollozar.
El es como el agua, que limpia, que sana, que reconforta y revitaliza.
El es como un otoño y como una primavera al mismo tiempo, porque es hostil pero tambien es calido, porque es duro pero tambien se derrite y porque sus hojas se caen cuando quiere morir pero renace siempre, como un ciclo infinito.
Cuando miro sus ojos me parece estar en el mar, porque el oleaje me trae hacia la orilla segura pero tambien me aventura al mar eterno.
Tengo un hermano que se embriaga y me sonrie a veces tristemente pero su propio impulso de estar bien me saca a mi la tristeza fucionando nuestros seres en un amor perfecto e incondicional.
Tengo un hermano...
gracias a la vida tengo a este hermano al lado mio.
Gracias al amor, hoy me comprende y cuando lo abrazo estoy en casa.



No hay comentarios:

Publicar un comentario