domingo, 28 de octubre de 2012

Profundos golpes

A Matias , nuevo caminante que se cruzo en mi vida.

Se entrelazaba el verde  con las magnificas escamas naranjas de los peces.
El lago estaba místico como casi todos los días, la infancia se paseaba por ahí y el olor a campo era un sueño.
Tan poco dura el instante mágico de la claridad, que cuando quise reflexionar mi porvenir ya había olvidado porque estaba ahí.
Persiguiendo el frescor los pájaros se animaban a rosar sutilmente el lago.
Me acordé de Mati  y de sus ojos de suspiro y de su voluntad y comprendí (también por un instante) la sabiduría de su misterio de muerte y el puente en sus ojos que no se muy bien todavía de que color son.
Y también comprendí el porque de mis ansias.














PH: Victoria Flores
http://www.flickr.com/photos/tocandoelsol

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