domingo, 31 de marzo de 2013

Dame la billetera, el celular, la campera y las zapatillas


Me miré en el reflejo del agua podrida
apenas podía verme la piel curtida de tierra y cenizas.
Me mire en el reflejo del agua podrida, vi que horrible se me veía la ropa rota y me aturdí con los bocinazos de los autos. El charco podrido estaba a mitad de calle.
Me mire en el reflejo del agua podrida y todo encajaba perfectamente en el esquema sádico...
que me excluye,
que me margina.
El agua podrida, mi ropa sucia, mi cuerpo sucio, mis bolsillos hambrientos y pies obligados a tener cayos por no tener calzado.
Yo te robé la billetera
¡Que esperabas!
Delincuente es quien permite que yo no coma todos los días.
¿Que esperabas?
Delincuente es el que mantiene el negocio de la lata y que nos mandan a robar y nos desaparecen.
Y vos llorando...
Y yo mendigando
Y vos llorando
Y yo muriendo..

martes, 26 de marzo de 2013

Descompuestos

Estan Unidos y Organizados.
Todos compran de la misma, o le tiran unos pesos a los pibes y ellos se la preparan.
Porque los obligan a eso, porque son punteros como los de mi barrio
porque funcionan asi
porque aprendieron eso
porque defienden eso
porque necesitan callarnos
porque no les importa mas nada que su nariz o alguna pibita.
Todos hacen lo mismo, los pibes de mi barrio saben como es la movida
viene el puntero y todos a tocar los bombos a la plaza de mayo.
Pero que se iban a esperar...
La presencia de nuestros compañeros caidos tienen mas fuerza que ellos
incluso ellos pasados de bolsas y bolsas, de botellas y botellas
Nadie puede parar el fuego que nos corre por la sangre
Nadie puede callar las voces de obreros,
Nadie puede quitarnos la plaza.
Contra la impunidad de ayer y de hoy
La plaza una vez mas se vistio de lucha.



domingo, 10 de marzo de 2013

William Morris

No se como salvarme del karma del vacío.
Hoy solo disparan con los ojos,
antes los fierros,
la yuta,
las corridas por los techos.
Hoy son solo poxirran y algunas otras cosas.
La calle asfaltada,
las pintadas en las paredes de la equimac:
 "el chino" (dale gallo!),
la cutiembre recuperada por los obreros, los antiguos, los verdaderos.
Y  solo nos calma los riff ricoteros,
o el hecho visceral de oír el barrio en cada paso que omite nuestras suelas.
Ese puntero obsesivo que los mantiene quietitos
ni se imagina el fuego,
la furia que recorre los barrios del oeste.