domingo, 29 de diciembre de 2013

El gran hotel

VIII
Es absurda esta ansiedad que me recorre.
Paseo por la laguna arbolada, se ha teñido nuevamente de rosa, violeta, y azul . Me resulta absolutamente hermosa. Me hace pensar que lejos estoy también de mi ciudad.
Aunque sea poco tiempo, siento cierta nostalgia.
Y siento , también, ganas de estar atrapada en sus sabanas.
Al margen de eso, cae el sol sobre mi piel que ya no posee escamas, sino que le habita una incontrolable sensación de estabilidad.
Tanta seguridad, que viajaría a buscar a quien la hace gozar.
Casi se comporta como un ente aparte que me obliga a buscar sus manos, sus dedos, y a gemirle al aire en mi hotel.

Como si ello lo trajera.


domingo, 15 de diciembre de 2013

En fantasias

Dentro del océano de sus ojos, me encuentro nadando con un vestido que se adhiere a mi cuerpo
Las hostilidades de sus miradas no son castigo para mi cuerpo, porque adoro la lujuria de los días en que su cuerpo se desliza sobre mi.
De su falsa coherencia intento destrabar lo que oculta tras la mentira de su frente alta.
Ya no es mas un jugueteo de sabanas.
Es pasión y catarsis de la entraña misma de su ser, que manifiesta su eterno deseo.
Y es así que en cuanto vea su rostro a lo lejos
caminare hacia su pecho, ese instante
equilibrada a poseerle una vez mas.


domingo, 1 de diciembre de 2013

Cuando estiro mis piernas

Imagino en silencio que buscaras mis brazos con nostalgia
Te entreveo en el regazo de mis cienes, o en una caricia a mi vientre.
Estiro mis piernas  e intento atraparte aunque no estés cerca mío y te vea encendido entre los lujosos zapatos de mujeres que huelen a prostíbulo.
Tengo que hacer pausas para poder hablarte, me sorprende una y otra vez lo deseable que me resulta apenas rozar su espalda.

Pero hoy solo quiero respirar tu dolor un rato, empaparme de tu tragedia y llegar hasta lo mas hondo de eso que te persigue.