A mi querido compañero Joaquin
que me da fuerza para caminar entre tanto dolor.
La he dejado dormir por un rato, le molestaba el cansancio.
La he dejado descansar, mirar el sol, respirar lentamente, sentir el viento entre sus senos.
Quiero que pueda caminar pero aun no esta lista, es tan frágil, la han dañado tanto.
Le cuesta hundir sus mejillas para formar en su rostro la sonrisa.
Aun así, es momento de soltar los deditos, las palmas de las manos,
la espalda que sigue aferrada a su pecho.
Dirigir la mirada, el cuerpo y la fuerza, porque en su puerta golpea la huelga.
El fuego que nos mueve sigue encendido, pero ya basta.
No llores mas sonrisa.
Esta despierta.
Caminando a la movilización.
Con el alma arrastrando, con la certeza del calor de los besos que recuerda, con el penar de haber querido tanto.
Esta caminando a la revolución permanente
No hay comentarios:
Publicar un comentario