martes, 13 de julio de 2010

Cordobesa de capilla del monte, me encantaba remarcar de donde venia.
Un bohemio de ituzaingo fue a parar a su humilde morada.
Vacaciones, siempre una buena excusa para el amor.
Dos pasos, zapatillas.
Pantalón azul, bolso marrón, manos grandes, ojos sinceros, lleno de vida.
Hambriento de una adrenalina que solo las sierras le podían dar.
El cabello marrón, el sweter gris, sostenía una personalidad excéntrica.
Zapatillas, dos pasos.
Un cuadrille marrón, un anillo, una piel perfecta.
Avenida santa fe y coronel diaz.
Un destino preciado.
Allí se amaron y se finalizo todo con una muerte.
Sierras, amor, ojos marrones.
Sus ojos verdes amorronadas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario