-Vienen bajando y yo los veo, vienen desde ahi, desde la tierra prometida, desde la tierra de los derechos, esa tierra donde las razas son descalificadas y donde los pobres son esclavos de un sistema autoritario- grito miriana a la luna.
-No te preocupes, cuando esten bajando los vas a ver caer, porque su bajar se convertira en caer- respondio la luna casi sin mirarla.
-Pero y yo que tengo que hacer?, me arreglo?, me maquillo, me cambio la ropa, me visto normal o me desnudo?, hago de comer esa noche, hago verduras o carne, o simplemente no cocino?- contesto miriana casi al borde de un ataque de nervios.
-Solo siéntate como todas las noches en la cama, desenreda tu pelo y espera el impacto.- contesto la luna despidiendose, pues se acercaba el alba.
- Y si tengo miedo luna, que hago?
-Sólo deja que tu alma sangre revolucion.
Y la luna se fue y miriana lloro.
Lloro como nunca habia llorado en su vida, se sentia fuerte, se sentia energica y con ganas de salir a cantar por arriba de los techos.
Cuando por fin amanecio miriana salio a la calle a divisar el sol y cuando este le pego bien fuerte en la cara lo sintio:
Sí, era ella, era la revolucion de su ser que salia para jamas volver a estar encerrada.
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