lunes, 20 de febrero de 2012
Aminorar
Le roce la piel tensa y nerviosa,
cada efimero detalle era indispensable
¿Cómo será la rosa sin ese cálido mimo de dulzura que nos regala al olerla?
Su dios era el energico sentimiento de amor que por alguna razon lo guiaba nuevamente a su propio ser.
¿Cómo seria mi tierra sin las frias gotas que le susurran paz?
El equilibrado bienestar era la simpleza del momento transcurrido,
de labio apretado,
del calor aminorado.
¿Qué tinte de dulzura tendra la vulgar rueda del ferrocarril san martin deslizandose por su respectivo riel?
¿Cuánto amor cabe en la palma de la mano de un bebe?
Sus alas me deslumbraban y me llevaban hasta el ultimo lucero.
Nocturnos y escondidos de la gran mirada social nos besamos en un capullo de agua de mar.
Siempre unicos
Siempre sanando
Simple alegria eterna.
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