Me gusta ese rayo de libertad que se cuela por mi ventana cuan colibrí que entierra su bella nariz en las rosas del jardín de mi madre.
Me place sentir ese rayo de libertad que sale por sus cienes y por su entrecejo porque me hace divagar en nubes de carmín.
Encuentro bello a ese rayo de libertad que camina por mi pecho cuando dejo galopar las cuerdas de mi alma
Estremecida de amor.
Viajo a través de ese rayo de libertad y puedo verme desnuda de miedos y prejuicios
flotando dulcemente
La ausencia del apego permite degustar bocados de verdaderos sentimientos.
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