martes, 17 de junio de 2014

A la zorra la arranque a los tiros.

Revolcándose en los colchones ajenos
se asemejaba mucho a mi cuando bebía
y no sabia donde estaba.
La mire a los ojos, estaba vacía y casi sin alma
vestía arrapos, pantalones ajustados y toda la carne saliendose por sus caderas
el umbral de su caminar eran esas tremendas nalgas, ya sin gracia, ya sin pasión.
Que terrible imaginar que sus labios austeros, envenenados, se sumergían sobre el.
Así que junte valor
y me acerque a ella
y la arranque a los tiros.
Uno
dos
tres.
Volví a casa, encendí un cigarrillo, tome mi medida de coñac
y lo llame,
Ahí estaba yo, amante de leguas
Encadenada a su espalda
Y el pidiendo a gritos acabar.

domingo, 15 de junio de 2014

Su sabrosa piel

No sabes lo insaciable que soy, ni lo miserable, además de egoísta.
H.M


He de describir el tiempo, no es tarea fácil, a veces no siento ni siquiera  mis latidos y poder poseerle se me hace casi imposible.
He de describir el tiempo, que ya ni se cual es, o en donde se haya, ni su cien, ni mis ojos, o su deseoso cuello.
Me desperté con las deliciosas ganas de saborearle pero con un insoportable dolor de cabeza, tanto que hacia ojos ciegos a el que estaba sobre mi y pretendía, incluso, que disfrutase!.
Es tan incomprensible, quiero detonarle los ojos, o que me mate de una buena vez, adentrándose en mi.
Detengo mis dedos en la tierra fría, los sumerjo, llueve a mi alrededor, me mojo, hace un frío de puta madre.
Me dirigí al bar, un coñac, mis cigarrillos, su recuerdo, la lluvia, el frío.
Todo ese paisaje basto de indiscriminada carne, vacía tirada, atropellada
se ha de resumir en mis ropas, en mis pequeñas ropitas que han caído otra vez en el suelo,
se ha de resumir en mi piel erizada, incansable tentación, privilegios, saliva.
La ultima ceniza ha caído, 
se ha deslizado por al punta de la mesa,
 llegando hasta el piso, junto con la colilla,
 incendiando la tempestad de mares de lagrimas,  
un atentado en su cama
llegando a ser...solamente un gran caos
una lamida de pelvis.
una contemplación.

jueves, 12 de junio de 2014

De la bebida, de la carne, a lo lejos la imagen del desnudo.



Escondidos tras el olor a cigarrillo, los cadáveres de vino tinto, las ventanas empañadas, la carne al desnudo. El se dispone a vestirse, ya ha hecho su deber. No piensa en nada mas.
Se entrecruza el bolso por la espalda, toma las llaves, le gira solo una vuelta al cerrojo, sale sigilosamente por la puerta trasera, y huye como gorrión.
En el transcurso, toma un café, sube al tren, lo empujan, lo aplastan, lo tocan, se pelea, se pelea mucho.
Cuando llega al trabajo, toma otro café, mira por la ventana, ya la ha olvidado.
Mas tarde, casi cuando la tarde esta bajando la abstinencia le corre por la sangre, mira de reojo para ver si alguien lo esta vigilando y al ver la nulidad de espectadores rápidamente se dirige a la terraza.
Allí enciende, le da fuerte, duro, ahoga, aspira hasta sus entrañas, aspira hasta olvidarse de que quiere sacar de sus recuerdos, su odioso trasero, la odia, la aborrece!
Sin embargo, va volver a contactarla para desechar su esperma en ella, la va dar vuelta, la va indagar con sus manos, romperá su vestido, la hará gritar de placer
otra 
vez
se
ira
sigilosamente
por la puerta de atrás
huyendo como un gorrión.
Mientras la lluvia, llanto cae por la almohada de su amada. Mientras la agonía incesante de saber que soledad errante los asecha
el estará corriendo hacia el subte, 
reojeando algún pecho, algún trasero, algunos ojos
para volver otra vez a depositar ese semen
ese dolor.

viernes, 6 de junio de 2014

Que mierda es eso. SENSUALIDAD.

Las personas que viven intensamente no tienen miedo a la muerte
Anais Nin


Una bocanada mas y aliviaríamos el frio que emerge de la tierra mojada por el rocío, que diviso desde la fabrica.
Preparado para la batalla, arrancarar esos ropajes cansados, hasta encontrar los labios. Desgarrara la mirada de aquellas arañitas.
El susurro, que es su cuello, 
que es su mente intensa, rodeada de paginas de lamidas, de gemidos.
Subiendo lentamente por sus tobillos
aun se pregunta
que
hace
ahi
abajo
sin
saber
quien 
es
esa
sonrisa.
Que importa?
solo adentrara
sus dedos 
y
sus 
labios
rosados
sabrosos.