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Y sepan cuantos escuchan
De mis penas el relato,
Que nunca peleo ni mato
Sino por necesidá,
Y que a tanta alversidá
Sólo me arrojó el mal trato
Y sepan cuantos escuchan
De mis penas el relato,
Que nunca peleo ni mato
Sino por necesidá,
Y que a tanta alversidá
Sólo me arrojó el mal trato
Martin Fierro
Sus pies son los únicos acompañantes,
están en medio de la basura.
Para los narices paradas, hay que desalojar la mugre.
Para ellos…solamente una vía, unos
bolsones de basura, un chorrito de agua para tomar y colgarse de algún cable de
luz para aunque sea no sentirse tan solos.
Las almitas corriendo por las vías
del tren,
las almitas muriendo en las vías del tren, las almitas rodeados de
gigantes edificios…
y ellos…
en la tierra enferma.
Ni para el pan alcanza…
Ellos tienen la panza vacía, los
pies descalzos y gastados.
Nosotros no tenemos ayuda de nadie….y
eso resonó en mi
Y no me lo puedo sacar de la
cabeza
Y escucho la voz de Elvira constantemente
NOSOTROS NO TENEMOS AYUDA DE
NADIE.
Todavía me rozan sus ojos verdes mirándome
firme, y de alguna manera la unión barrial le ilumino esa mirada triste y cansada de
levantar cartones.
Ellos no tienen voz, porque el
humo de la basura quemada los deja sin aliento
Ellos no tienen voz porque la acción
próxima a quemarlos es desalojarlos.
Ellos no tienen voz porque las
viviendas lujosas los aplasta
Y adonde van a ir ahora?
NOSOTROS NO TENEMOS NADA….
Elvira
me susurraba, era tan tarde que ni saliva tenia.
La firma de un juez decide si
ellos tienen un piso para tirar sus cartones y tratar de que el frió no les
cale los huesos,
La firma de un juez decide si
ellos van pateando a otro lado o si se quedan así.
La firma del juez dice
desalojo.
La firma del juez dice
desalojo.

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