Los cigarrillos del tiempo, intento que el vino sea tinta,
que al frío lo detenga tu cuerpo,
que esta noche me roces sin besarme.
Que tus labios ínfimos bajen hasta que yo pueda gritar.
Ya no se fingir nene,
mis pasos andaluces alcanzan tus ojos de mar.
Me duele el centro de la espalda y la botella esta vacía,
mi cama helada, mis pijamas desteñidos...
tengo el cabello enredado y limpio.
Me recuesto a morir en ese colchón duro
y cuando miro el techo oscuro se que me soñare
arriba de tus piernas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario