viernes, 30 de agosto de 2013

Los pocos recuerdos eróticos (pero no todos)

De lo obsceno renazco en un fragmento erótico de su espalda.
Tanteo sus brazos y con esfuerzo intento imaginar las bendiciones de la noche que termine de entender algunos placeres.
La sonoridad que percibo es proveniente de sus cuerdas vocales.
Los sonidos son lineales, suaves, profundos y cuando se rebelan estallan contra mis oídos.
Mañana no te encuentro en ningún lado.
La semana casi monótona, y a falta de placer inevitablemente beberé
solo para creerme que estas sin ropa,
con los ojos cerrados,
boca abajo,
y con tu mano en mi cadera.



lunes, 26 de agosto de 2013

6 horas antes de dormir. Tu carne.

Antes de dormir te apareces, repentino relámpago, alunado, encantador.
Me refugio entre mis sabanas hoy me siento mía.
Miro hacia mis adentros, mi corazón es una roca...
A mi lado el cenicero, tus desvelos, la cocina.
Fuera de mi no encuentro placer. Dentro mio no llego a donde quiero.
La limitación de tus manos hacia mi es agotadora al igual que no oír tus suspiros, ni el latir de tu corazón por las noches, ni el vino, ni los cigarros, ni los adoquines de las calles que me gustaba caminar a tu encuentro.
Y aun así (salvando las distancias):
tus ojos por la tarde o por la mañana. Precisamente tus diminutos ojos lejanos
Son de las pocas cosas que me hacen sonreír en estos días largos e insólitos.


domingo, 25 de agosto de 2013

Quiero dormir con tigo y ni se donde estas

Te extraño todos los días, ven a mi.
Seduceme, tus manos ásperas, las cutículas rotas, tus deditos mordidos
Las caricias, tu camino de besos por mi espalda.
Seduceme una vez mas. Ya no me aguanto así.
Ven acá, déjate de estupideces. No sabemos si mañana sale el sol.
Ven acá, solo una vez.
Que se me parte el corazón y necesito que lo sostengas con migo.
Ven acá, bebamos una vez mas.
Quiero dormir con tigo, y ni se donde estas.


viernes, 23 de agosto de 2013

Marcas de mis manos en tu espalda

Se me cae la piel,
frena este proceso por favor.
Acaríciame, te extraño. Muero. Caigo.
Acaríciame, frena este proceso por favor.
Se me cae la piel.
Mírame. A los ojos. No miento.
Frena este proceso, me estoy cayendo, ayúdame.
Dijiste palabra y no las oigo.
No siento calor, bebamos, brindemos.
Frena este proceso me estoy cayendo.
Dame la mano y déjame ser libre.
No te vayas. Me gustas.

miércoles, 21 de agosto de 2013

La piel que se cae y sus ojos.

Mi habitación es un sillón, una caja con libros una guitarra y una maquina de escribir.
Tengo puesto un buzo azul y una calza rosa para dormir.
El sillón tiene un hueco que me hace doler
mi corazón tiene un hueco que me hace doler

La luz Viene solo de la cocina, mi perra me mira de lejos.
Tengo sueños rotos, insomnio y ganas de fumar.
Lo que resuena permanente es el reloj.
Las puertas están cerradas.
Extraño ser recibida.
Extraño mirar sus hombros y viajar por su espalda.
Extraño la demencia, el ruido de la heladera, las patadas, mis pesadillas, el placer.

Quiero que sea otra vez de noche

de esas noches.


domingo, 18 de agosto de 2013

Los labios, el calor y lo que no importa

Rotan sus posiciones están ahogados de calor, pero siguen
ya nada importa.
Porque ha de importar tanto, cada ínfimo detalle...no es necesario.
Se calza los pantalones y suspira sin saber por que...no es necesario nene.
Alrededor de todo ese mundo muchas piernas dando vueltas, que mas da..no es tan importante.
La mañana y el segundo de los ojos encontrados es lo importante, todo lo demás es relleno sin trascendencia, van al basurero de la historia.
Toda la presión, la emoción, las canalladas, no es necesario nene...
Sírveme una copa y cállate por favor.
La suavidad de el galopar sobre tu cuerpo es lo importante...
Quiero escuchar la mezcla del silencio y tus gemidos.
Y los factores externos no me importan
 todavía tengo cigarrillos.


martes, 13 de agosto de 2013

Seduciendo. Dias libres

Yo deje ir al amor de mi vida, aunque suene tan dulce.
Pero es así, me gusto mas mi vida que sus ojos.
Y entre los caminos dispersos de este tren que tomo todos los días hay candidez incesante, que me atrapa.
Lo mire a los ojos y le regale mi verdad, cruel, seca y sin sentido.
Y camine un poco, me deje llevar por el humo y hoy se otra vez que duermo en el frio de esta sensualidad que me acompaña en este sentimiento de estar viva.

Escondida entre las sabanas.
Sonrió, sabia que adoraba esa suavidad.
Y me balanceo de placer.