martes, 12 de mayo de 2015

Ocho años sin tomar falopa.

A un poeta perdido de parque chas.

Me contó que hacia ocho años no tomaba falopa.
Afuera invadía el espacio una niebla tenebrosa.
Hacia frió. Mucho frío.
Y el hablaba de falopa, porque obviamente habia vuelto a ella.
A mi por lo menos me da alergia el polvo.
Me contaba de la torta de cumpleaños que era un dictamen de muerte, de las pastillas y los birulos,
de la joda.
Casi no hablo de sus amantes,  pero si se lo notaba herido.
Herido de lamer, y lamerse el dolor una y otra vez.
O de aspirarselo.
De esperar desnudo el amanecer
De esperar desnudo una vida entera
Sin embargo el amor estaba frente a sus ojos.



No hay comentarios:

Publicar un comentario