lunes, 27 de abril de 2015

Que llegaste tarde, y te comió el cuello

No me cuentes que llegaste tarde, y que justo no habia nadie para convidarte fuego
y que tuviste que parar en un mercado
y que ahí estaba ella, con su pelo largo
con sus ojos tenues.
No me cuentes por favor, que el tren estaba demorado, que te tomaste otra linea, que te quedaste dormido
y que ahí estaba ella, con su pelo largo
con sus ojos tenues.
No me digas, no me hables de que te mamaste la vida
que te mamaron la vida
que te dejaste mamar.
No me cuentes, la puta madre, no me cuentes
que tu cuello rojo
no es el rojo de tu sangre,
de tu sangre de revolución
sino que son sus dientes afilados 
que lo desgarraron
y mi alma
y mi sangre
y mis medias.
No me cuentes por favor que es ella , la que estaba ahí 
con su pelo largo
con sus ojos tenues,
la que hoy en esta ronda de whisky
se pasea entre nosotros
y nos tienta al amor.

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