y que tuviste que parar en un mercado
y que ahí estaba ella, con su pelo largo
con sus ojos tenues.
No me cuentes por favor, que el tren estaba demorado, que te tomaste otra linea, que te quedaste dormido
y que ahí estaba ella, con su pelo largo
con sus ojos tenues.
No me digas, no me hables de que te mamaste la vida
que te mamaron la vida
que te dejaste mamar.
No me cuentes, la puta madre, no me cuentes
que tu cuello rojo
no es el rojo de tu sangre,
de tu sangre de revolución
sino que son sus dientes afilados
que lo desgarraron
y mi alma
y mi sangre
y mis medias.
No me cuentes por favor que es ella , la que estaba ahí
con su pelo largo
con sus ojos tenues,
la que hoy en esta ronda de whisky
se pasea entre nosotros
y nos tienta al amor.
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