miércoles, 31 de diciembre de 2014

El ultimo manija.

[12 notas de un suspiro...]

VIII
Lo deje durmiendo, boca arriba, con una pequeña almohada entre sus dedos sobre el pecho, sus ojos entre abiertos que siempre miraban me echaron de ese calor.
Me levante, me calce la ropa y las yantas, y Salí a caminar.
Ya no me aguantaba el olor a pucho y las ganas de reventarme la cabeza contra la pared.

Subí al tren. Me senté. Me dormí. Me despertaron.

Ella. Una piba. El. Un pibe. Cinco hijos.

La lluvia se deslizaba por las ventanas, por adentro de mi cara y mi nariz y mi estomago, solo podía sentir la vibración del tren, que se hacía tonalidad y acorde.

Intentamos cerrar la ventana. La lluvia mojaba a los críos. Su cara estaba golpeada.


Mi pecho también.


III
Moría de ganas de gritarle, ya no soporto no entender la inteligencia.
O mirar allá donde no me llamaba
O fijarme en las pequeñas aberturas de sus ojos, por donde se colaba la verdad.
Moría de ganas de gritarle que lave mi  cabeza alborotada.
O que se vaya a la mierda.
O que venga corriendo porque no puedo dormir
ni pienso ya
en poder dormir.



jueves, 25 de diciembre de 2014

12 notas de un suspiro...

V

Puedo deslizarme sigilosamente por la casa como un gato, quizás lo soy.
Y tomar leche desesperadamente
Y ansiar la vida en silencio en el techo, sin decir ni una palabra.
Gritar de placer.
Puedo sentir el miedo, cuando ataca,  saben herir y medir mis movimientos.
Aunque caiga y caiga, soy como un gato, con varias vidas, ya perdí dos o tres.
Puedo oírle  el chillido de dolor, que es un susurro, porque soy como un gato que se hace el desentendido, pero sabe bien que ocurre. 
Y me estiro entre sus piernas, para acomodarme en su regazo, mientras le invento un cuento dulce, o entrecierro los ojos para dormir, para descansar

Que cansancio la puta madre.




I
En ese tiempo se encontraba en estado de vigilia constante,  lo sabía porque su cuello temblaba, sus dientes rechinaban, aunque me ocurrían sueños o más bien, pesadillas tan tormentosas, sabía que él tampoco dormía.
Y me enroscaba en las sabanas,
Y me miraba dormido
Yo le temía.
Y le temo

lunes, 8 de diciembre de 2014

Lamiendo la copa de vino

Por cierto había sido un viernes como cualquiera, una copa de vino, un cigarrillo, alguna espalda o lo que sea. Muchas ganas de contemplar no me habían invadido esa noche.
Camine hacia sus ojos, y termino barnizandome la puta cara con olor a reo y tristeza. Gratuitamente, siendo poste de luz, otra vez,  
¡que importaba!

La maleza se hacia carne otra vez.
Y al andar
solo quedaba respirar el aire fresco de las mañanas que había perdido
disfrutar de la gota de néctar que me daría, o dijo que daría.
Aun así me enloquecía la espalda pensarle sobre mi.
A pesar de su voz exaltada
y de las imágenes tumultuosas
me había vaciado las fuerzas 
se las había robado con la boca.

Y así todo, recupere el aliento
y respire saber que estaba viva
y respire la agonía
y respire las sutilezas
y respire el cosquilleo desde mis tobillos a la cintura.

Y asi todo, mire mi rostro
y me excite 


jueves, 23 de octubre de 2014

De los sensuales.


Y arranco mis ropajes
y me volteo en esa cama
y me dejo sin aliento
El detalle eran sus labios
que lamían, que sabían a carne, 
que por las noches ladraba
que se malhumoraban, 
que se enterraban en una inmensidad
que eran esos mismos, 
donde la boca era tan grande, un gran abismo
donde solo cabían las ganas de probarle el néctar
de arrancarle la sonrisa
de mirarle con cariño pero una pretensión mas profunda:

La sonoridad de su intenso gemido
en el silencio de la noche
volviéndose 
tono y semitono.


lunes, 6 de octubre de 2014

Dialogo de espejo.

No te pongas así, ya se que no te puedo obligar. Pero dejame explicarte, si me hiciste sentarme, aflojarme la zuela de los zapatos ,te pido por favor que me dejes explicarte.
No, ya se que no tiene sentido, pero egoísta como me conociste necesito poder decirte esto...no te pongas así por favor dejame hablar.
¡Dejame hablar por favor! no me hagas subir el tono, que sabes que no me gusta gritar, y menos cuando después de tantas vueltas me dejas verte.
Comprendo que estés enojada, pero no tuve tiempo de mirarte a los ojos antes, hasta te digo que me daba vergüenza. 
¡Ves! siempre supiste escucharme.
No te puedo obligar mas, ya sabes lo que tenes que hacer, pero no tengas miedo, porque esta vez estas sola y podes caminar para donde quieras. 
¡Si escuchaste bien! no te voy a censurar mas, porque siempre quisiste ser libre y eso me da felicidad.
Es decir...aunque nos separemos de vez en cuando, sabemos encontrarnos.
Y si...que va ser...son tiempos difíciles, pero pensa en esto, solamente quiero que te quedes con este concepto y lo apliques, si ya se que parece como si te impusiera algo, pero simplemente es un concejo de yo a vos, que sos yo.
No te obligues a nada, ya va pasar lo que te aqueja y si te manejas serena como en realidad lo sos, va salir todo bien.
Ya paso toda la mierda nena, relajate. 
Ahora es cuando disfrutas, sin censura.
Con la música ardiéndote en las manos, como siempre fue.
Con la música como premisa de todo, sin dudas no dejamos de lado la revolución.
Pero pensá esto, si caminas a tempo...todo sale solito.
Si te presionas se va todo al carajo, sabes como es nena.
Déjate de joder, y salí a luchar sin miedo.

domingo, 5 de octubre de 2014

El fue el asesino. Uno "buena onda"

Lo mio no tiene vuelta atrás, es como insomnio, o quizás solo este apunto de estallar.
Aun así dormía, dulcemente, o fingía que dormía, mientras yo le observaba su delicado rostro.
Mientras le acariciaba las cienes en silencio para que no despertase, mientras yo hacia de mi vida y de la suya una juerga. En el vacío lejano del subconsciente ,se hundía.
Y yo, reía de lo absurdo que me resultaba su inmenso dolor, su inmenso miedo.
Andaba solo, total ya no importaba si las costillas se le astillaban en el estomago, porque los ojos de aquella amada caminaban por otros horizontes.
Sobre todo le volvía loco pensar en como hacia para desnudarse sin que sea para el, es decir...todo antes era para el. ¿Porque ahora habría de ser diferente?.
Accedió a jugar... a jugar con si mismo como cuando chico.
Se recostó en la cama, boca arriba , rápidamente se aventuro en un sueño, donde sonaba muy delicadamente una escala menor...un poco triste, pero agradable a su estado de animo.
Poco a poco todo su cuerpo se le empezó a desprender, primero una mano, después la otra, y así hasta que su cabeza estallo. ¡Ni un pelo siquiera le quedo!

Cuando ya solo era un pensamiento
Cuando ya no pudo preguntarle a los susurros
Cuando ya no oyó mas su voz.

Ahí supo que en sus manos yacía la sangre de su amada
que ya sin vida
vivía
en el recuerdo
de
un viejo dolor.

Que ya no era su amor
que fue música
que por fin se había ido.

sábado, 4 de octubre de 2014

El interprete que desnudo a su publico: desconcierto en el teatro.

Yacia bajo su manto de respiración, 
que era su cuerpo, 
su mente, 
sus ojos penetrantes.
Encaminada como es costumbre hacia la espalda. 
Enraizada entre sus brazos.  Jugaba con sus piernas, 
las mecía de un lado a otro.
Se le iba cayendo la camisa, el cinturón, las medias.
Al descubierto una pierna, 
un brazo, 
una mano que apretujaba, 
una boca que lamia.
Los pensamientos eran tan confusos, por momentos todo era desconcertante, 
salvaje.

Temía mucho
Temía mirarle
temía sentirle

Lejano se acerco hacia ella un sonido imperceptible 
cromático ascendente 
 dulce
e inesperado.
Y la dejo durmiendo hasta el amanecer... pasado el mediodía...


domingo, 14 de septiembre de 2014

Tímidamente deja ver su cintura

Tardía, lejana, casi sin ojos, ni manos, ni lagrimas.
Distante, hostil, briago hasta la médula, asqueado, sonrojado, culpable.
Culpable, muy culpable.
Derrochando  llanto en los senos,
cayendo y cayendo sobre el mismo cielo.
Maniático de miedo, escondido, sin amor, sin odio. Solamente sentía una gran angustia.
Las cenizas eran una gran excusa, para soslayar esa carencia de conciencia.
Solo hacia falta que choquen sus sesos sobre el piso helado, sobre la lluvia arrasadora, el granizo. Las mentes destruidas, sin poder razonar ningún movimiento, sofocándose en las sabanas sin sentido.
Ayer era una fantasía, hoy era carne y pasión.
Pero no de las pasiones, mas bien, de los morbos que abundan en las calles, en los subterráneos, en los baños públicos. Era lo obsceno, ella lo comprendía, se lo habían explicado hace un tiempo, el fuera de escena y todas esas mierdas que le enfermaban la cabeza. Aun así algo de eso existía sino no tenia porque estar ahí parada, semi desnuda, con un vaso de vino que era tan violento como sus ganas de huir.
Obsceno, se le venia esa palabra una y otra vez a la cabeza, pero no era el concepto indicado porque a fin de cuentas, pese a todo, revoloteaba por su cuello.
Se vistió, lentamente, necesitaba sentir que estaba en el lugar indicado, besarle la sonrisa, mirarle por ultima vez, o por primera vez, mirarle como sintiendo el perfume a través de los ojos, pero sabia que eso no funcionaba, necesitaba la música de su cuerpo, las armonías, su cuerpo trasladado en cuerdas de metal, en distorsiones. Eso era lo que recordaría al otro día, y al otro y al otro.
Un recorrido, se le hervía la sangre, le miraba los ojos distraídos y se llenaba de ganas de abrazarle.
Pero aun así mantendría sus manos, sus uñas, su boca distante, moderada.
No vaya ser cosa que la pasión se le convirtiese en rutina.
No vaya ser cosa que la pasión le desentonara las cuerdas.
Quiso mirar su cuello, y ahí vistiéndose, volvió lentamente a sacarse la ropa, dejando a la intemperie sus senos, toda su espalda,
la cintura la sentía tímida,
quería una caricia.
Y ahí las manos, las cinturas, los ombligos, las clavículas y los jadeos se entremezclaron en escalas ascendentes, como si fuera canto de dioses
el intercambio de las carnes.

domingo, 31 de agosto de 2014

Fantasía y el verano.

Sus manos se le acercaban, se iba sonrojando, aun le seguía incomodando su desnudez ante un extraño.
Cada rincón de su espalda era incertidumbre, le hacia pesar los parpados, se arengaba gimiendo.
Había bajado lentamente hacia su ombligo. Le molestaba. Aun así no podía controlar la temperatura de su cuerpo.
Fue hasta el cielo, a pesar de ello se sintió profundamente contraída, pensó al pasar que de ninguna manera esa carne vacía le quitaría el dolor, ni se compararía con su fantasía...cantarle sevillanas en las tardes de verano.
Cada una de las gotas de sudor que se deslizaban por su cuello, la trasladaba a escalas antiguas , y a pesar de todo eso,
y del placer, 
de la nuca, la espalda, los senos,
la pared, la sabana desordenada
y el colchón que cuidaba de sus cuerpos desparramados de calor.

A pesar de todo eso, 
la única fantasía que sentía sin cumplir, 
no eran los porta ligas, 
o las lamidas, 
o los lugares peculiares, 
sino que era caminar tranquila por los umbrales de la música, 
oyéndole la respiración y la serena lucha, 
su lucha.

lunes, 25 de agosto de 2014

En désirant ma peau

Las palmitas sonando en bulerias, el ritmo bien marcado a paso ligero,
a paso ligero te veía caminando por arriba mio, me pisabas fuerte, me pisabas intenso.
Como pisa intenso en la marcha, en la fabrica, en la hoguera que va arder.
Dentro de mi cabeza, la imagen de mi cuerpo rozando el agua, que era música.
La carne había empezado otra vez, y no entendía donde me encontraba, quizás era el vino que me desbordaba de la sangre que había expulsado hasta el hartazgo, o mis cuerdas vocales que gritaban sin parar, que ya ni cantaban, que ya solamente era polvo de cementerio, de ese que es frío.
Que me sentía perdida, que me quería dejar ir, que me encontraba, que me acomodaba, que me mecía, que me lamia, que me fruncía otra vez.
Sus pensamientos eran como un televisor, me asqueaba. 
Lo exprimí y deja ahí tirado, marchito, sin aire. Porque ya me había cansado de besarle la mierda como si fuera rosa.
En ese instante, sátira y sin conciencia me perdí en el placer, y desde entonces que me muevo, sigilosa por ese mundo de tempestad, de lluvia y piedra
de música y aire
de bocanadas.

domingo, 17 de agosto de 2014

Porta ligas, una barriada sin consuelo.

Estaba extendido por su garganta, dejándola sin aliento, sin apetito, sin ganas ni de dormir, ni de estar despierta.
Se mecía por toda su laringe, era moho, era la nada misma, era vacio e infección.
Cuando el éxtasis se apoderaba de ella, no podía emitir sonido, cuando el miedo la paralizaba su voz casi no existía.
Su juventud se iría extinguiendo poco a poco.
Y el humo…ah…ese humo.

La iba a acompañar hasta el dormitar intenso.
Y el coñac vacío
Y su cuerpo dolido.
Su intensidad disminuida en melodías de los 40.

La carne versus la pasion

La carne se pudrirá en mis manos, de hecho eso fue lo que sucedió.
La carne no es la pasión, ni la emancipación del amor,  quizás es solo un intermediario entre el sabor y el olor de la realidad.
Ayer charlaba con una pueblerina, que me contaba en palabras de papel y arrugas de tinta sobre las armaduras, esas que uno se pone para no mostrar lo que se nos ha enseñado a ocultar, y como después esa armadura se convierte en prisión y hace que nos marchitemos, o bien nos pudramos por dentro. Y fue lo mas hermoso que oí en este tiempo.
La carne es lo primero que se pudre, es tan frágil… deja al desnudo la trinchera horrorosa que nos oprime.
La carne nos ha convertido en encierro, pero te permito que roces mi pasión, que la conozcas hasta hacerla emocionar y a partir de eso…solo de eso podremos hablar de nuestra carne, de nuestra voz que gime incesante en los recuerdos de atardecer

A mis libros

Una mañana, no muy cálida, no muy fría, me sentía aprisionada por esta cantidad de sentimientos que me invaden, sentía como el agua del grifo caía sobre mi e igualmente me encontraba sucia, sentía como la toalla se restregaba por mi cuerpo y aun seguía mojada, sentía como cada objeto que rondaba a mi alrededor, que tenía una función específica no era útil.
Así como el sol no era útil, ni la tierra, ni un carajo.
Esa mañana, no muy cálida, no muy fría, me senté a contemplar la luminosidad que se adentraba por mi ventana, pasaron algunos vecinos que sonreían o escondían la mirada. De pronto sentí esa mierda que se te aloja en el medio de la tráquea y no te deja tragar, algunos dicen que es angustia, yo creo que es cobardía de no enfrentarme a la soledad o al desgano de tener que mirarle a los ojos como si no lo conociera.
Así que subí desesperada las escaleras y quise atravesar la biblioteca. Todos los libros se cayeron sobre mi cabeza, sobre mi espalda, mis brazos, mis dedos, mi pecho. Ahí estaban…esos libros que me acompañaron siempre, que me apañaron cuando el dolor era incesante, que me regalaron una tras otra alegría, que en definitiva eran la alegría constante de mi vida.
Tome un pasaje de R.  Sharma y me entendí entre esos amados libros:
“He tenido sueños y he tenido pesadillas. Supere mis pesadillas gracias a mis sueños
(…)

Empieza a amar otra vez la vida”


miércoles, 23 de julio de 2014

El borracho.

Subió al tren tambaleándose, chorreando sudor, sucio y con los ojos perdidos.
Llevaba el casco de la construccion en el brazo, vestía un mameluco marrón y unos borcegos negros.
Tenia los ojos claros lejanos, muy lejanos y un olor a cerveza insoportable.
Estuvo tumbado ahí un par de estaciones, agarrándose la cabeza como buscando algo.
Pero en realidad estaba totalmente vacío, desprovisto de sensibilidad.
Se paro, y comenzó a cantar suavecito y también a los gritos.
Cuando cantaba suavecito, mecía su cabeza en una cumbia dolorosa, casi un lamento, en cambio cuando gritaba parecía que el alma se le salia del cuerpo, parecía que gritaba su bronca, su llanto, su cansancio, su hambre.
Pronto se le acerco un guarda, le dijo lentamente que se tenia que bajar, que lo comprometía con su trabajo.
Sin chistar, el borracho se bajo, apenado quizás, o melancólico.
Saque mi cabeza por la ventana del tren lo observe tambalearse por las escaleras, rápidamente se alejo el tren de la estación y sus ojos verdes, grabados quedaron en mi, el borracho se iba cayendo por la vereda, por la estación, por los autos, por el suelo muerto de aquella construcción, por el suelo muerto de su casa, de su hambre, de su dolor.
Y en el tren solo quedaron las voces que decían que venia de un psiquiatrico, que siempre hacia lo mismo, que era indefenso.

martes, 8 de julio de 2014

Lear, el fuego y los pibes.

En la moto, las piernas me temblaban. No era de placer.
Me invadía el frío, las pesadillas de la noche anterior.
Casi al llegar se sentía ese olor a mierda. Veía la podredumbre
Los hombres de azul, los hombres de verde.
A penas un roce, los ojos de terror, su chalina a acuadrille, las manos heladas de Ivan, el recuerdo y la bronca.
La fuerza contenida en un solo canto, era fuerte, despiadada. Y lo era tanto como los ladridos de sus perros. Y era indomable, tanto como sus caballos.
El cinturón se sentía, por momentos volaba hacia algún recuerdo, pero realmente estaba viva ahí:
entre los llantos de limón y pimienta, en el ardor del rostro.
El fuego los quemaba, los apuraba, los machacaba. Avanzaron.
El fuego nos gatillaba, nos provocaba. Y avanzamos.
Las corridas, el terror de la militarización,  la angustia.
Todo en un momento, todo eso invadiéndome la sangre.
Mis sienes estallaban, no iba a llegar a dar ese puto parcial, los compromisos, su cara tapada, su ira.
Los helicópteros, las luces, el humo de las gomas que atesoraba las filmaciones, casi cuidando nuestro cuero gastado.
Otro recuerdo, mi hermano, no lo había llamado, pensé en el.
Pensé, también, en ellos, en mis compañeros gastados, sucios, rebeldes.
Con esa sangre que es lucha, que te hace comezón en las venas y hace desear de la pelvis a la cabeza.
Socialismo.



domingo, 6 de julio de 2014

Exactamente tocando la vida


Uniendo cuerpo con cuerpo
Frio. Calma. Miedo. Mucho miedo.
Hunde fuertemente sus manos, ella no vacila al mirarle a los ojos. 
Mira por la ventana, imagina su existencia en otro lugar
uno donde no haya tanta porquería en la calle
tanto sabor amargo.
(aunque sabe luchar, mas bien, sabe que solo queda luchar)

No puede soportar mas, quiere exteriorizarse
Dejar salir la voz, la música, la vida
el placer, la medida justa para sentirse bien.

martes, 1 de julio de 2014

La noche que me deje

Nuestra relación siempre ha sido tensa, quizás porque queremos diferente o por que nuestros tiempos eran distantes.
La cuestión es que me había impactado el hecho de saber, de saberlo en otra mirada, de saberlo en otros obstáculos, idas y venidas que ya no me involucraban.
Quizás si yo hubiese mirado al costado, las situaciones se hubieran dado de otra manera. Pero no sucedió así.
Sucedió que el abismo de la frustración se metió por mi maldita ventana y me costo sueños terribles matarlo.
La incertidumbre de que quizás yo estaba en prendas menores en su almohada o que el placard resonaba en mi como canción de noche me atormentaba.
Cada noche me mecía en el abismo, en esa frustración e incertidumbre y me mordía los labios para no ir a lamerle los suyos.
Cada noche me mordí los labios pensando en los suyos, pensando en sus manos que se entremezclaban en mi cuerpo, ahh maravillosa sensación de placer.
Que delicioso.
Esa música sigue sonando en la sangre del blues,
esa música que son sus gemidos.

martes, 17 de junio de 2014

A la zorra la arranque a los tiros.

Revolcándose en los colchones ajenos
se asemejaba mucho a mi cuando bebía
y no sabia donde estaba.
La mire a los ojos, estaba vacía y casi sin alma
vestía arrapos, pantalones ajustados y toda la carne saliendose por sus caderas
el umbral de su caminar eran esas tremendas nalgas, ya sin gracia, ya sin pasión.
Que terrible imaginar que sus labios austeros, envenenados, se sumergían sobre el.
Así que junte valor
y me acerque a ella
y la arranque a los tiros.
Uno
dos
tres.
Volví a casa, encendí un cigarrillo, tome mi medida de coñac
y lo llame,
Ahí estaba yo, amante de leguas
Encadenada a su espalda
Y el pidiendo a gritos acabar.

domingo, 15 de junio de 2014

Su sabrosa piel

No sabes lo insaciable que soy, ni lo miserable, además de egoísta.
H.M


He de describir el tiempo, no es tarea fácil, a veces no siento ni siquiera  mis latidos y poder poseerle se me hace casi imposible.
He de describir el tiempo, que ya ni se cual es, o en donde se haya, ni su cien, ni mis ojos, o su deseoso cuello.
Me desperté con las deliciosas ganas de saborearle pero con un insoportable dolor de cabeza, tanto que hacia ojos ciegos a el que estaba sobre mi y pretendía, incluso, que disfrutase!.
Es tan incomprensible, quiero detonarle los ojos, o que me mate de una buena vez, adentrándose en mi.
Detengo mis dedos en la tierra fría, los sumerjo, llueve a mi alrededor, me mojo, hace un frío de puta madre.
Me dirigí al bar, un coñac, mis cigarrillos, su recuerdo, la lluvia, el frío.
Todo ese paisaje basto de indiscriminada carne, vacía tirada, atropellada
se ha de resumir en mis ropas, en mis pequeñas ropitas que han caído otra vez en el suelo,
se ha de resumir en mi piel erizada, incansable tentación, privilegios, saliva.
La ultima ceniza ha caído, 
se ha deslizado por al punta de la mesa,
 llegando hasta el piso, junto con la colilla,
 incendiando la tempestad de mares de lagrimas,  
un atentado en su cama
llegando a ser...solamente un gran caos
una lamida de pelvis.
una contemplación.

jueves, 12 de junio de 2014

De la bebida, de la carne, a lo lejos la imagen del desnudo.



Escondidos tras el olor a cigarrillo, los cadáveres de vino tinto, las ventanas empañadas, la carne al desnudo. El se dispone a vestirse, ya ha hecho su deber. No piensa en nada mas.
Se entrecruza el bolso por la espalda, toma las llaves, le gira solo una vuelta al cerrojo, sale sigilosamente por la puerta trasera, y huye como gorrión.
En el transcurso, toma un café, sube al tren, lo empujan, lo aplastan, lo tocan, se pelea, se pelea mucho.
Cuando llega al trabajo, toma otro café, mira por la ventana, ya la ha olvidado.
Mas tarde, casi cuando la tarde esta bajando la abstinencia le corre por la sangre, mira de reojo para ver si alguien lo esta vigilando y al ver la nulidad de espectadores rápidamente se dirige a la terraza.
Allí enciende, le da fuerte, duro, ahoga, aspira hasta sus entrañas, aspira hasta olvidarse de que quiere sacar de sus recuerdos, su odioso trasero, la odia, la aborrece!
Sin embargo, va volver a contactarla para desechar su esperma en ella, la va dar vuelta, la va indagar con sus manos, romperá su vestido, la hará gritar de placer
otra 
vez
se
ira
sigilosamente
por la puerta de atrás
huyendo como un gorrión.
Mientras la lluvia, llanto cae por la almohada de su amada. Mientras la agonía incesante de saber que soledad errante los asecha
el estará corriendo hacia el subte, 
reojeando algún pecho, algún trasero, algunos ojos
para volver otra vez a depositar ese semen
ese dolor.

viernes, 6 de junio de 2014

Que mierda es eso. SENSUALIDAD.

Las personas que viven intensamente no tienen miedo a la muerte
Anais Nin


Una bocanada mas y aliviaríamos el frio que emerge de la tierra mojada por el rocío, que diviso desde la fabrica.
Preparado para la batalla, arrancarar esos ropajes cansados, hasta encontrar los labios. Desgarrara la mirada de aquellas arañitas.
El susurro, que es su cuello, 
que es su mente intensa, rodeada de paginas de lamidas, de gemidos.
Subiendo lentamente por sus tobillos
aun se pregunta
que
hace
ahi
abajo
sin
saber
quien 
es
esa
sonrisa.
Que importa?
solo adentrara
sus dedos 
y
sus 
labios
rosados
sabrosos.

martes, 20 de mayo de 2014

Terrazas: el orgasmo y la explotación.

Se balancean sus piernas al desnudo de un consumo particular.
la hilera de entrada es un yugo de incapacidad de visión.
Me dio asco, sentí como esos cuerpos calientes eran alimentados por el negocio perverso.
Las mujeres eran carne, estaban en ropa interior. desfilando por las pistas con vaya saber cuanta merca encima. En sus ojos se veía la sensación agobiante de querer escapar.
Con yantas no entras, con remera tampoco, o si sos gordo, o si sos muy flaco.  El gigante en la puerta decide tu destino y tus vergonzosos cien pesos quedan dentro de tu billetera.
Tanta carne desprovista de cariño, de lucha, de sangre, lloraba en un paso arengado, 
en un baile de sexo sin placer, 
sin orgasmo,
 ni clítoris,
 ni una mierda.

Eran llanto, yo los veía rebotando con las grandes ladys del lugar,
eran llanto, ahogaba su incertidumbre, su alienación, su ceguera.

Y de tanto en tanto intentaban manotear una nalga,
un beso, un seno, un cabello.

Cuando el de camisa blanca, perfectamente arreglada y su perfume, sus ojos verde agua, su sonrisa picara y sus aires de grandeza se acerco hacia mi, intente escucharlo, me remarco mis cualidades, y después de su lamento de cinco de la mañana con tristeza y totalmente impactada por el negocio, la droga, la explotación le susurre al oído:
que era hermoso, pero 
que mi cuerpo era mas que puta joda de costanera.

Y allí quedo en medio de la calle, al amanecer con su miembro entre las piernas

y yo con la garganta entre las manos, asqueada de cigarros
tratando de escapar.

jueves, 8 de mayo de 2014

Si me recuerdo todavía su lengua, es pura coincidencia.

A mi querido compañero Joaquin
que me da fuerza para caminar entre tanto dolor.



Anda lentamente, cautiva, pasajera.
La he dejado dormir por un rato, le molestaba el cansancio.
La he dejado descansar, mirar el sol, respirar lentamente, sentir el viento entre sus senos.
Quiero que pueda caminar pero aun no esta lista, es tan frágil, la han dañado tanto.
Le cuesta hundir sus mejillas para formar en su rostro la sonrisa.
Aun así, es momento de soltar los deditos, las palmas de las manos,
la espalda que sigue aferrada a su pecho.
Dirigir la mirada, el cuerpo y la fuerza,  porque en su puerta golpea la huelga.
El fuego que nos mueve sigue encendido, pero ya basta.
No llores mas sonrisa.
Esta despierta.
Caminando a la movilización.
Con el alma arrastrando, con la certeza del calor de los besos que recuerda, con el penar de haber querido tanto.
Esta caminando a la revolución permanente

viernes, 25 de abril de 2014

La Rousselot, el cabernet un gran escape, las sabanas

Me levante con ganas de sentir el aire de la mañana en mi patio, de que el perfume de las rosas, ya marchitas, de mi patio penetren en mis fosas nasales directo hacia mi corazón y así alivie este dolor.
Pero en el jardín el humo de la  Rousselot se me metió por los ojos y ya no podía ver nada, ni siquiera mis manos gastadas,  entre corriendo a mi casa y cuando quise acordar ya me estaba poniendo la mochila en la espalda para salir a  trabajar.
Y cuando me quise acordar ya estaba en el trabajo, ya estaba sin seguro, siendo un DNI y nada mas.
Y cuando me quise acordar ya estaba de nuevo en tu cama, disfrutando de un placer momentáneo, sabiendo que cuando cruce la puerta el cariño y el amor iban a desaparecer, aunque haya discutido hasta la madrugada con el.
Yo cruzo esa puerta y mis senos desgarrados se sumergen otra vez en este mal trago.
Este trago que es amargo y que tomo porque sino la claridad de la realidad me satura.
Me creí perdida en medio de este desdén de policía, hambre y aniquilación, me creí tan perdida que manche mis ojos de violeta, de corcho, de cabernet.
Pero mientras corría de la policía, y de los pibes y de la vida recordé los manifiestos, recordé las movilizaciones, pensé levemente casi acariciando mi corazón…
Como voy a hacer para atesorar la explosión revolucionaria de mis compañeros,  esos que andan cargados de la explotación, aquellos que andan cortando la calle, la ruta, ocupando los colegios, las fabricas, las facultades.
Como voy a hacer para atesorar la explosión de los ojos de Matías yéndose a Misiones a desarrollar su potencial revolucionario, a generar alternativa.
Como voy a hacer para recordarme toda la vida que en mi pecho corre la revolución

Y en mi carne la idea de encontrar un amor tan libre que pueda dejarle las sabanas  para su deseo.


domingo, 20 de abril de 2014

Un polvo y música.

Miraras por la ventana y en ese reflejo estará mi cuerpo al desnudo, ahogado de frío. Repleto de calor.
Incendiado en este fuego que nos invade.
Me adentrare, por abajo de la sabana,
como amante, como alguien que no existe.
Pero en el polvo existe  una evidencia.

¿Te

gusta

tocarme?

Ya no hables.

¡Tan deseable!


Si no te sale ardiendo de dentro,
a pesar de todo,
no lo hagas.
A no ser que salga espontáneamente de tu corazón
y de tu mente y de tu boca
y de tus tripas,
no lo hagas.

Charles Bukowski




Me recuesto y comienzo a adentrarme en el fuego.

Ardo. Me rebelo. Me enojo. Gimo despacio.
Hondo, respiro muy hondo.
Huelo a perfume, me seduce, me seduzco.
Danzo en mi y me sumerjo en el océano.
Allí, a la orilla, veo el destello de un atardecer.
Ardo. Me rebelo. Me enojo. Gimo despacio.
Vuelvo a respirar hondo, siento que voy llegando hacia lo desconocido, veo rostros, me veo a mi sonriendo.
Me muerdo los labios, saboreo, me busco, me encuentro.
Ardo. Me rebelo. Sonrío. Gimo despacio.
Hondo, respiro muy hondo.
A lo lejos veo las nubes, siento humedad.
Ardo. Me rebelo. Sonrío. Gimo despacio.
Abro mi boca exhalo, degusto.
Y con mi cuerpo ardiendo.
Me dispongo a descansar.

lunes, 7 de abril de 2014

Sangra la camarera.

Hoy voy a sangrar porque hace tiempo siento la necesidad de hacerlo, y la alienación, el miedo y el alcohol emparcharon mi penar.
Soy gastronómica, la que te atiende las calumnias, la que cada fin de semana se pone el disfraz de bolsa de box y se banca la papusa de una clase social.
Los gastronómicos son el desagote de mierda de la gente, el caño oxidado que la transporta y la mano que lo limpia.
Somos los que no percibimos salarios, ni convenios, ni aguinaldo, ni hora de descanso, ni nada.
Y se trabaja aunque se caiga el mundo
y se trabaja en malas condiciones,
y se trabaja en negro
y se trabaja bajo sometimiento del patrón, y del que se sienta en una mesa y se cree patrón.
Hoy me veo obligada a sangrar mi puta verdad porque tengo el pantalón y las zapatillas mojadas de lavar platos, porque mi alma quiere enseñar y en las manos tengo clavada una bandeja que me ha marcado para siempre.
Sangro porque levante vidrios con las manos,
porque vi a mi compañera matando una rata en agua,
porque tuve que bajar la cabeza, pedir perdón y tragarme la bronca.
Sangro porque me vi temblando de miedo cuando me olvide de sacar la basura o cuando no fajine o cuando no metí las manos en una canaleta.
Sangro porque la bronca que me invade no me va dejar mañana
ponerme el delantal.

sábado, 5 de abril de 2014

Su putita.

Mirando tus ojos
descubro mi vida.
Me miro firme
en mi paso de lucha.
Me obligo sin ropa
a pensarte vestido.
Me cayo la boca
cuando siento tus suspiros.
Mastico tu carne
todavía no te has podrido.
Recojo mi alma
Nunca fingí contigo.
Me duelen la voz
ya no puedo hablarte.
Me duelen las entrañas
no puedo
no
esperarte.

Impregnado en la piel.

"...si nacieras de nuevo serías mi amor eterno.
 Pero no aquel amor que llora, finge o amarra; sino un amor libre y sin tiempo...
como amas tú, como amo yo!."


En el suelo, solo ha caído la primera ola de hojas otoñales.
Llueve, llueve como si cada gota saliera realmente de mi cuerpo...y de alguna manera te rosara.
Ya quisiera...rozarte.
La retina se me ha prendido fuego y sobrevuelo nuestras noches, nuestras pasiones llenas de revolución.
Me has negado escribir sobre el potrero de tu corazón. Y lo acepto.
Pero me llena de bronca saber que no puedo cantarte.
Recuerdo la ultima noche, bebidos hasta mas no poder, todo daba vueltas y tu cara de placer se impregno fuertemente en mis ojos.
La ultima noche, donde me hice agua entre tus labios.
Aun así...te has ido.
Sin saludarme.

domingo, 23 de marzo de 2014

Donde vive tu recuerdo.

Cuando corro por las vías del tren, mi cabeza va derritiéndose 
y con el miedo entre los dedos,
no me doy vuelta para ver si se acerca el tren,
porque siento que ese tren se parece a tus ojos.
Voy resbalando por las vías  para poder alcanzarlo, para colgarme una vez mas.
Vuelvo siempre a mi casa, 
con el pecho cansado, 
porque no hay trabajo que alcance para todo el mes.
Donde vivía tu silencio  yo me imaginaba que podía respirar tranquila.
Lo único que tengo de recuerdo es el amor que te late, 
que es como el océano
 (Ahí pude dejarme estar).


jueves, 20 de marzo de 2014

XLV

En la profundidad de la música, y el blues que me envuelve esta noche, 
veo tu lagrimar como una hoja cayendo por mis piernas. 
Entre mis dedos un cigarrillo casi a terminar, ya no quiero fumar mas, siento como se me cierran los pulmones.

En la profundidad de la música, y del blues que me envuelve esta noche, 
me recuesto lentamente en la suavidad de mi cama, 
me recuesto como si no levantara nunca mas mi vista.

Siento la intensidad que alguna vez saboree invadiéndome los poros de la piel, 
mi ropa empieza a caer.

El detrás de cámara se ha instalado y me poseo una y otra vez.Casi creyendo, que todo es real. Pero , despierto, 
otro aire erótico en mis sueños.

El afuera:
Desempleo.

La fantasía:
Su piel al amanecer.


martes, 11 de marzo de 2014

Llévame a tu pecho

Es nuestro espacio
el privilegiado
el deseado
la lujuria
el alcohol
la alucinación de saber que estas ahí
y que no puedo dejar de mirar tus ojos de tormenta.
que sera de mi pobre piel sin el calor 
de cada poro que te compone.
Que sera de mis ojos sin el placer
de 
v
e
r
t
e.

TE RESPIRO.
que bella sensación.

miércoles, 5 de marzo de 2014

Granate dulce, serio e impaciente.

Hoy llegue a preguntarme si era vida simple lo que buscaba.
Pero recordé sus ojos de cielo y de tormenta, sus ojos que reflejan la claridad y la sinfonía de un gusto a libertad.
Recordé la crueldad de su piel, su pasión 
que brilla como granate, como dios persa, 
su sangre que si ha de correr será por revolución.
Ignoro aun cuantas armas tiene para defenderse, porque se que un roce con migo lo alienta al desarme.
Ignoro aun como hacer para que me mire con dulzura, aunque igualmente lo logro cada noche 
y se que su alma suspira,  respira, quiero decir

 se alivia.
Lo vi libre en fantasías y supe que era mas de lo que creía.
Lo vi libre en prados, tempestades y supe que me hace falta todavía coraje para pronunciar con fervor su nombre.
Que dulzura su piel cuando se eriza y me mira como quien mira el mar en media noche
y sabe que esta a la deriva.
Que dulzura su roce.

jueves, 27 de febrero de 2014

Solia ser cartas.

Estaba en silencio en mi casa y te recordé, en realidad estaba tratando de escribir algo, pero estaba muy trabada y
Te recordé.
Recordé  tus besos en mi cuello. Subió la temperatura de mi cuerpo.
Estaba en silencio en mi casa, precisamente en mi jardín, me recosté en el suelo e imagine que me desgarrabas la ropa.

Una lluvia de seda se deslizo sobre mi.
¿Donde estas caminando?.
Espero que estés bien,
Escríbeme  nene.
Que ya no soporto tenerte tan lejos


viernes, 21 de febrero de 2014

QUE SIGNIFICA EL PUESTO DE TRABAJO

Es acaso hundir mis manos en la canaleta que no da abasto los días de lluvia, ver correr de un lado a otro a mis compañeras, preservando la caja de billetes que nunca nos dan.
Es acaso observar como Rosa se rompe el alma sacando el agua de lluvia, aun sabiendo que necesita cuidarse, aun sabiendo que su bolsillo no percibió aguinaldo, vacaciones o francos.
Es acaso ver el reflejo de las manos gastadas de mi compañero de la cocina que me dice de tanto en tanto.
Hay que aguantar

miércoles, 15 de enero de 2014

XVII

Al final me puse nostálgica sin encontrar un gramo de suspiro en su aire sagrado.
Lo sensual queda guardado en un rincón
esperando que le abran la puerta.

oigo a lo lejos retumbar sus pasos como látigos en mi cabeza cansada.

oigo a lo lejos la música que emana su risa

oigo a lo lejos su respiración.

Y en el ocaso
...
sonrío
ya que soy consciente de su
existencia.


Trizas

Nunca creí poder hablar de perfección, pero lo mas parecido que conozco a ello es
su presencia.
sus labios
 sus manos.
Me siento insoportable de dudar tanto y no dejarme estar un rato.

Me siento insoportable de este calor que me recorre, y me quema.

jueves, 2 de enero de 2014

La humedad de mi jardin.

Sucumbo del deseo de mecer mis piernas en el y cabalgar sin mas que pensar o razonar.
Pero es tan lejano hoy que no me queda mas remedio que recostarme en la cama y pensar que esta a mi lado,
Pensar que su cinturón abriendo paso a mi boca,
Pensar que me deslizo lentamente, y lo acuesto y lo arropo con mi cuerpo.,
Pensar que mis mas intimas fantasías se desatan como tormenta hacia su carne gastada.